– Greenpeace reparte cerca de 10.000 kits gratuitos junto con la Coordinadora Estatal Stop Ganadería Industrial

MADRID, 09 (SERVIMEDIA)

Greenpeace, en colaboración con la Coordinadora Estatal Stop Ganadería Industrial, reparte estos días cerca de 10.000 kits gratuitos a personas voluntarias para diagnosticar la contaminación del agua por nitratos en España.

Ese proyecto popular se produce ante el «escaso control administrativo», según informó este lunes Greenpeace, que recriminó la «inacción» de las administraciones públicas.

Las mediciones se llevarán a cabo hasta diciembre y arrojarán una primera información sobre los niveles de contaminación por nitratos que pueden tener las aguas analizadas. La intención es hacer una detección amplia con ayuda de la ciudadanía para luego comprobar, con métodos más rigurosos, los resultados que muestren más altos grados de contaminación.

En los últimos años, las acciones de ciencia ciudadana han aumentado su presencia en diversas áreas del conocimiento, como estudios de monitorización de la calidad del aire o del suelo.

En esta ocasión, el objetivo de la investigación ciudadana es controlar la calidad del agua para tener un amplio diagnóstico. Para ello, se están enviando gratuitamente kits con cinco tiras reactivas, junto con unas instrucciones básicas, una escala de colores para poder interpretar los resultados y una breve explicación de la campaña.

MÁS DE 9.500 COLADORADORES

Para poder obtener el kit, las personas colaboradoras, que superan ya las 9.500, solo han tenido que rellenar un formulario para recibir el kit en casa. Después, los datos obtenidos se presentarán a las administraciones correspondientes en diciembre coincidiendo con la III Semana de Lucha Stop Ganadería Industrial.

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La idea es medir la concentración de nitratos en aguas subterráneas (fuentes naturales, surgencias, manantiales y pozos), pero también en aguas superficiales (riachuelos, ríos, lagos, lagunas, etc.) e incluso en el agua de consumo (la del grifo o fuentes), principalmente de las zonas rurales.

El agua que llega a los domicilios -sobre todo en los grandes núcleos urbanos- no suele estar contaminada con nitratos. «Sin embargo, debido a la descontrolada expansión de la ganadería industrial y a la agricultura intensiva, la contaminación es cada vez más frecuente en pequeños municipios», según Greenpeace.

Muchos de los proyectos de ganadería industrial aprobados en España están ubicados en zonas declaradas vulnerables a la contaminación por nitratos.

Greenpeace animó a las confederaciones hidrográficas a seguir el ejemplo de la del Ebro, que aprobó recientemente su Estrategia Nitrache, con la que pretende «no dar concesiones ni autorizaciones a nuevas instalaciones ganaderas intensivas o a la ampliación de las existentes en las zonas más sobrecargadas en nitratos».

Asimismo, Greenpeace apuntó que las comunidades autónomas deberían poner en marcha moratorias a la ganadería industrial, incluso en zonas donde la contaminación del agua aún no es grave, y reducir la cabaña ganadera en intensivo, el uso de fertilizantes sintéticos y el regadío intensivo (menos agua en los acuíferos, mayor concentración de nitratos).