MADRID, 12 (SERVIMEDIA)

El Banco de España apunta que los hogares destinaron en 2020 una parte de su renta bruta a amortizar préstamos hipotecarios similar al registro de 2019, «pero en 2021 y, sobre todo, en 2022 pasaron a superar esos registros».

Así se refleja en un artículo del Banco de España publicado este lunes que aborda la evolución y el destino del ahorro extraordinario de los hogares desde la pandemia.

El organismo indica que los hogares habrían destinado una parte «creciente, aunque reducida», del ahorro extraordinario acumulado durante la crisis de la covid a la amortización de préstamos contraídos en el pasado para la compra de vivienda. Desde el inicio de la pandemia, habrían dedicado una cuantía equivalente al 1,3% de su renta bruta disponible.

«En 2020, las amortizaciones de estos créditos fueron, en relación con la renta bruta disponible, similares a las observadas en 2019. Pero en 2021 y, sobre todo, en 2022 pasaron a superar esos registros», recoge el artículo, que justifica ese comportamiento en que el aumento del coste de las hipotecas variables incentivó la amortización anticipada, «lo que se vio reforzado por el hecho de que apenas hubiera aumentado la remuneración de algunos activos líquidos, como los depósitos».

La tasa de ahorro de los hogares españoles alcanzó en 2020 casi el 18% de su renta bruta, más del doble que un año antes, tasa que se fue reduciendo progresivamente hasta situarse el año pasado por debajo del nivel de 2019, según el estudio publicado. En 2020 el 20% de los hogares de menores rentas apenas pudieron acumular ahorro extraordinario, mientras que el resto sí pudo hacerlo, y en mayor medida, los hogares con más renta.

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En 2022, el conjunto de la adquisición neta de activos financieros pasó a ser menor que la de 2019, en consonancia tanto con la reducción de la tasa de ahorro observada en ese año como con la mayor relevancia que adquirió alguno de los destinos alternativos, como la formación bruta de capital.

Por otra parte, el Banco de España apunta que, pese al elevado ahorro acumulado, su contribución a incrementar la riqueza neta de los hogares ha sido modesta, de 1,4 puntos. En torno a un 70% son activos inmobiliarios a los que afecta de manera significativa las variaciones en sus precios.

El organismo concluye que los hogares aún conservan el grueso del ahorro extraordinario acumulado durante la pandemia en activos financieros y, en particular, en efectivo y depósitos, con cerca de 50.000 millones, un 5,8% de su renta bruta en 2022.

«A pesar de ello, diversos factores sugieren que, en consonancia con lo observado hasta ahora, no cabe esperar que esta bolsa de ahorro extraordinario proporcione un impulso muy significativo al consumo agregado de los hogares en los próximos trimestres», así como el repunte del coste de la deuda «podría incentivar a los hogares a destinar una mayor proporción del ahorro acumulado a la amortización de préstamos en lugar de a otros usos alternativos», según el artículo.