– Su presidente insiste en criticar la reducción de jornada acordada por PSOE y Sumar

MADRID, 25 (SERVIMEDIA)

El peso de las marcas propias en España ha alcanzado el 43% en el último trimestre, lo que supone superar a Alemania y Reino Unido y liderar por primera vez en Europa la importancia de estos productos en la cesta de la compra, según el presidente de Aecoc, Javier Campo.

El presidente de la patronal del gran consumo confirmó este dato en la rueda de prensa organizada con motivo del congreso anual de Aecoc que se celebra en Zaragoza este miércoles y jueves.

Campo destacó que el cambio de hábitos del consumidor hacia productos «cada vez más baratos» ha sido «muy brusco», pero pronosticó que este incremento de la marca propia «no va a seguir la misma tendencia a medio plazo» y acabará moderándose.

Sobre la inflación, deseó que baje el año que viene, pero reconoció que el descenso no va a ser «muy significativo» pues hay multitud de factores que son imprevisibles. En cambio, sí advirtió que en la alimentación «puede haber una bajada más fuerte que la media de la inflación».

Aunque ya había tratado el tema durante la inauguración del Congreso, Campo volvió a abordar el pacto entre PSOE y Sumar para reducir hasta 37,5 horas la jornada laboral. Señaló que va a afectar «de manera clave» a la competitividad del país, que sufrirá una pérdida «muy fuerte». Puso de ejemplo a Francia, donde la jornada laboral se rebajó a 35 horas a finales de siglo, como un país en el que «cayó la productividad una barbaridad».

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El presidente de Aecoc subrayó que reducir las horas trabajadas «cuando se tiene baja productividad» tiene «mal pronóstico». Así, afirmó que es «imposible» para las empresas competir con «baja productividad y costes laborales altos» y recalcó que es «una mala forma de enfocar el futuro».

Por su parte, el director general de la patronal, José María Bonmatí, recordó el comunicado publicado este martes por CEOE e insistió que se trata de un asunto que «debería tratarse en el marco de la negociación colectiva».

«NO POR DELANTE»

El directivo puso el foco, además, en otros elementos del pacto que afectan «negativamente» al gran consumo, como algunos «requerimientos medioambientales y fiscales» que «van a incorporar un sesgo ideológico» que, «de entrada, pone a la empresa en el foco».

Campo se sumó a las críticas y cargó -sin mencionarla- contra la revisión pactada por PSOE y Sumar de los compromisos climáticos marcados en la Ley de Cambio Climático y Transición Energética para aumentar su ambición.

El directivo apuntó, en concreto, que, pese a que el sector apoya cumplir los objetivos de sostenibilidad, los cambios tienen «una enorme trascendencia» y que, con los calendarios que «se están implantando», se van a tomar «malas decisiones e incluso comprometer estos objetivos». Reclamó analizar y valorar las acciones que se toman y los costes que tienen y pidió «ir al ritmo de la Unión Europea, pero no por delante».