MADRID, 25 (SERVIMEDIA)

Científicos marinos han descubierto que el tiburón ballena, que es el pez más grande del mundo y puede medir hasta 18 metros de largo, come plantas y, por tanto, se trata del mayor omnívoro del planeta.

Así lo explica un equipo de seis investigadores pertenecientes a instituciones de Australia y Nueva Zelanda, en la revista ‘Ecology’.

El tiburón ballenta (‘Rhincodon typus’) se alimenta por filtración y durante mucho tiempo ha sido observado comiendo ‘krill’ en el arrecife Ningaloo, en Australia Occidental. Pero cuando los investigadores analizaron muestras de biopsias de esta especie en el arrecife, descubrieron que los animales en realidad estaban comiendo mucho material vegetal.

«Esto nos hace repensar todo lo que creíamos saber sobre lo que comen los tiburones ballena», indica Mark Meekan, biólogo marino del Instituto Australiano de Ciencias Marinas.

Este hallazgo convierte a los tiburones ballena en el omnívoro más grande del mundo. «En tierra, todos los animales más grandes siempre han sido herbívoros», indica Meekan, que añade que «en el mar, siempre pensamos que los animales que se habían vuelto realmente grandes, como las ballenas y los tiburones ballena, se alimentaban un paso más arriba en la cadena alimenticia con animales parecidos a camarones y peces pequeños. Resulta que, tal vez, el sistema de evolución en la tierra y en el agua no sea tan diferente después de todo».

Para averiguar exactamente qué comían los tiburones ballena, los investigadores recogieron muestras de posibles fuentes de alimento en el arrecife, desde diminutos plancton hasta grandes algas marinas. Luego compararon los aminoácidos y los ácidos grasos en el plancton y el material vegetal con los de los tiburones ballena.

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Según Meekan, el tejido del tiburón ballena contenía compuestos que se encuentran en Sargassum, un tipo de alga marina común en Ningaloo que se desprende del arrecife y flota en la superficie.

«Creemos que, a lo largo del tiempo evolutivo, los tiburones ballena han desarrollado la capacidad de digerir parte de este sargazo que se les mete en las tripas», indica Meekan. «La visión que tenemos de los tiburones ballena que vienen a Ningaloo solo para darse un festín con estos pequeños ‘krill’ es solo la mitad de la historia. De hecho, también comen una buena cantidad de algas», comenta.