MADRID, 03 (SERVIMEDIA)

La naviera Maersk ha decidido que España sea el segundo país en el que producir metanol verde y prevé dos millones de toneladas para 2030. Se trata de un proyecto que cuenta con el impulso del Gobierno español, que estima una inversión total de 10.000 millones de euros y la creación de hasta 85.000 empleos.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se reunió este jueves con el consejero delegado del Grupo A.P. MøllerMaersk, Søren Skou, y altos directivos, en el Palacio de La Moncloa. Durante el encuentro, se analizó el papel de España, dentro del proyecto global de producción de combustibles verdes de la mayor naviera del mundo, después de haber sido elegido como uno de los países clave en sus planes de descarbonización. En la reunión también estuvieron la ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, y el secretario general de Asuntos Económicos y G20, Manuel de la Rocha. Hoy se firma el protocolo de colaboración entre ambas partes.

Pedro Sánchez destacó en Twitter que «España y Dinamarca refuerzan con este proyecto sus lazos económicos, políticos y comerciales. Seguir creciendo en nuestras relaciones bilaterales es uno de los objetivos compartidos con la primera ministra, Mette Frederiksen, durante su reciente visita a nuestro país».

Se trata de un «gran proyecto» a desarrollar junto al Gobierno que se enmarca en los planes sobre hidrógeno verde, según explican fuentes gubernamentales.

La naviera cuenta con 750 buques operativos en todo el mundo y se ha comprometido a descarbonizar todas sus operaciones antes de 2040. Ya ha encargado 19 buques con capacidad para operar con metanol verde que prevé tener listos a partir de 2024. La empresa ha decidido fabricar su propio combustible sostenible y ha identificado varias localizaciones para hacerlo, entre ellas, la ya anunciada Egipto, y ahora España. La empresa calcula que necesita unos 20 millones de toneladas de metanol verde de las que dos millones se van a producir en España.

Para ello, Maersk establecería dos plantas, en Galicia y Andalucía, siendo una de estas dos regiones en la que comenzaría a desarrollarse una primera parte del proyecto.

El proyecto tendría una primera fase, hasta 2025, en la que se producirán 200.000 toneladas de metanol verde, que es el principal combustible alternativo para buques; una segunda fase, hasta 2027, cuando ya se prevé la producción de un millón de toneladas, para cerrar la tercera fase en 2030 con la producción de los dos millones de toneladas.

El Gobierno resalta que, sin su apoyo, este proyecto «es imposible que salga» adelante por su calibre. El Ejecutivo español va a dar «el máximo apoyo» a la empresa y, además de otorgar los permisos pertinentes, terrenos o acceso a la red, aportará fondos europeos que aún no puede cuantificar. De los 10.000 millones de inversión estimados por el Gobierno, la empresa aportará buena parte y habrá otros inversores, entre los que podría estar el propio Ejecutivo español, según las citadas fuentes.

Aproximadamente el 40% de la inversión se destinará a la producción del metanol y del hidrógeno necesario para este nuevo combustible, y el resto del coste se destinaría a producir energía renovable de distinto tipo.

Aunque hasta junio del próximo año se van a realizar diversos estudios sobre ingeniería, financiación y otros detalles, desde el Gobierno tienen un grado de certeza «muy elevada» respecto a que el proyecto saldrá definitivamente adelante. La naviera ha accedido a implantarse en España tras hacer estudios de competitividad.

Fuentes gubernamentales calculan un impacto de hasta 85.000 empleos totales de los que entre 4.500 y 5.000 serán directos y constantes.

Este proyecto «va a generar un apetito inversor importante» y «España, ahora mismo, es el país de Europa donde la producción de hidrógeno verde es más competitiva», resaltan.