– Según el informe de Libertad Religiosa en el mundo de Ayuda a la Iglesia Necesitada

– Seis de cada 10 personas viven en países sin libertad religiosa

MADRID, 22 (SERVIMEDIA)

La Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN España) denunció este jueves el aumento de los «incidentes y prejuicios anticristianos» en España tras reformas relativas a la educación o la sanidad y también por que la Iglesia católica es objeto de investigación sobre abusos sexuales a menores «a la vez que se observa una aparente falta de atención a casos similares perpetrados por otros grupos de la sociedad española».

Así lo recoge en su informe 2023 sobre Libertad Religiosa en el Mundo, presentado de forma simultánea en 23 países y que en España tuvo su acto central en la sede de ACN en Madrid.

En el caso de España, el documento sostiene que «la libertad religiosa está garantizada por la ley», pero «cada vez se profanan más sagrarios y se producen más robos de hostias consagradas y objetos litúrgicos de las iglesias católicas»; «la ofensa a los sentimientos religiosos tiende a aumentar en el período previo a festividades cristianas como Navidad, Semana Santa o Corpus Christi» y «algunos obispos han sido duramente criticados por expresar su opinión sobre determinadas leyes, como las de eutanasia y aborto, y se ha intentado impedirles ejercer su derecho a la libertad de expresión».

El estudio también se hace eco de los grupos provida que rezan ante las clínicas abortistas y que la nueva ley de educación «incumple los términos del concordato entre España y la Santa Sede en materia educativa» porque la Religión no es una asignatura obligatoria. Además, la libertad religiosa está reconocida como uno de los Derechos Humanos a los que se acogen la mayoría de los gobiernos del mundo.

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Ante este panorama y en la antesala de las elecciones generales del 23-J en España, el director de ACN España, Javier Menéndez Ros, revindicó «que se cumpla de verdad la objeción de conciencia en el derecho a la vida», se «respeten» los acuerdos con la Santa Sede y otras confesiones y se respeten los credos. Asimismo, «por sentido común y orden público», reclamó que en caso de «profanaciones» como las sucedidas en el atentado de Algeciras (Cádiz) en el que fue asesinado un sacristán de la localidad andaluza «se persiga con lo que la ley permita» y que «todo el peso de la Justicia» caiga sobre quienes provoquen estos ataques.

Menéndez Ros revindicó el derecho a vivir la fe también en público, lo que «incluye no sólo el culto, sino a manifestarse en actos caritativos y asistenciales».

EN EL MUNDO

Marcela Szymanski, editora jefe del informe bianual ‘Libertad Religiosa en el Mundo’, instó a preguntarse «qué puede hacer España por el mundo», donde hay situaciones se persecución religiosa mucho más graves. Para empezar reclamó «que el Gobierno respete sus propias leyes para forzar a otros países a hacerlo», se practique la «solidaridad internacional» y se denuncie cualquier vulneración de la libertad religiosa, como hacen «los hermanos judíos.

El informe de ACN alertó que la libertad religiosa no existe en uno de cada tres paises del mundo, lo que supone que seis de cada 10 habitantes del mundo (el 62%) viven en esa situación. Así, «casi 4.900 millones de personas no tienen acceso a este derecho», remarcó Szymanski.

Respecto a los cristianos, de los 2.600 millones que hay en todo el mundo, el 22% (573 millones están discriminados por su credo).

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El de la persecución por causa de la fe, dijo, «es el mapa de la impunidad porque hay intereses» que van moviendo los hilos durante un «proceso» que arranca «cuando los actos de intolerancia son ignorados por las autoridades», para pasar, en última instancia, a la «persecución violenta» e, incluso, al «genocidio». «No hay que estar muerto, estás dentro de un proceso masivo de eliminación de un colectivo», remarcó.

UN DERECHO

«La fe es un derecho», recogido en la declaración de Derechos Humanos, prosiguió. Por ello puso en valor la necesidad de este informe, «para que la gente se dé cuenta y si es necesario lleven el caso a tribunales internacionales».

El informe denuncia que aumentan los regímenes autoritarios y la impunidad, por parte de la amenaza de «autócratas»; que África es el continente donde se ejerce mayor violencia por los ataques yihadistas; que China y Corea del Norte siguen a la cabeza de los países de control y represión extrema a la población; la secularización de Oriente Medio y la «cultura de la cancelación» en occidente, a la que se ha pasado desde una «persecución educada» con fuertes exigencias ideológicas imperantes.

«La preocupación sigue latente», dijo Menéndez Ros, que indicó que en países de la OSCE y europeos el laicismo es «cada vez más agresivo», como se ha manifestado en las citadas leyes. «Nos preopuca la objeción de conciencia sin discriminación» de los profesionales que tienen que aplicar las leyes de aborto o eutanasia y el cada vez «más insignificante papel de la religión en la educación».