MADRID, 14 (SERVIMEDIA)

Sedra-Federación de Planificación Familiar ha calificado las medidas para «prevenir abortos», anunciadas por el vicepresidente de la Junta de Castilla y León de «coacción indebida e inaceptable, tanto para las mujeres como para los profesionales sanitarios».

En nota de prensa, defendió que «cuando las mujeres acuden a un servicio sanitario para interrumpir su embarazo, es porque así lo han decidido».

Por tanto, «este tiene la obligación de ofrecer todos los servicios necesarios para gestionar y acompañar dicha decisión, de la misma manera que hay que ofrecer todos los servicios y acompañamientos necesarios a una mujer que decide ser madre», recalcó.

A su juicio, ofrecer a las mujeres «oír el latido fetal, ver una ecografía o recibir atención psicológica» supone «una coacción, además de la asunción de que son personas incapaces que necesitan ser tuteladas».

Esto implica «infantilizar y ningunear a las mujeres», apuntó, y «obligaría a los profesionales a asumir unas funciones que no les corresponden y que les colocan en una posición de ‘poder emocional’ respecto a quienes deben atender y acompañar con respeto».

Con todo, la Federación afirmó ser «consciente» de que el anuncio de estas medidas forma parte de «un ataque a los derechos sexuales y reproductivos y a los derechos de las mujeres, que además se repite en otras comunidades autónomas y en otros países de una manera coordinada». «Es una obligación advertirlo, y también seguir trabajando por los derechos humanos», concluyó.

El presidente de la Junta de Castilla y León puntualizó este sábado que esas medidas son para incrementar la natalidad.