León.- León Digital
Cada año se registran en España entre 10.000 y 20.000 incendios forestales, casi la mitad de ellos provocados. Más de 1.000 millones de árboles se convierten cada año en pasto de las llamas y entre 200.000 y 400.000 hectáreas quedan calcinadas. De los 22 millones de hectáreas de superficie arbolada con los que cuenta España, se han perdido aproximadamente un millón en los últimos diez años. La erosión -una de las consecuencias directas de los incendios forestales- afecta actualmente al 41% de la superficie arbolada de nuestro país.
Los expertos coinciden en subrayar que la prevención es la principal arma contra el fuego. Sólo se conserva lo que no se quema, por lo que es importante concienciarse de los peligros de los incendios y de sus consecuencias.
¿Qué hacer para evitar los incendios?
-No encienda fuego en zonas forestales de alto riesgo, especialmente en verano.
-No arroje, en ningún lugar, colillas ni cerillas encendidas.
-No queme matorrales, rastrojos o desperdicios sin solicitar permiso previo del Servicio Forestal y adoptar las medidas de prevención obligatorias.
-No arroje cohetes en parajes expuestos a la propagación del fuego.
-No deje basura ni desperdicios que provoquen o favorezcan la propagación del fuego.
-No intente llegar en coche a todas partes, el contacto del tubo de escape con matorrales secos podría iniciar el fuego.
-No sea pasivo ante irresponsabilidades de otras personas que puedan poner en peligro el medio ambiente. Si no admiten razonamientos, comuníquelo a los agentes de la autoridad.
Si habita una casa ubicada en zona forestal:
-Mantenga una faja de seguridad alrededor de la casa con, al menos, 25 metros de anchura libre de vegetación seca.
-Periódicamente, limpie el tejado de ramas y hojas secas. No apile madera seca cerca de casa.
-No encienda fuego ni utilice barbacoas en días de alto riesgo: con viento, de mucho calor o con baja humedad.
-Revise la instalación eléctrica exterior y manténgala en perfecto estado. Coloque 'matachispas' en la chimenea y límpiela regularmente.
-Controle que los caminos de acceso y salida estén limpios de matorral en sus cunetas.
-Estudie el terreno y determine por dónde huiría de un posible incendio. Tenga siempre previstos dos trayectos de salida, preferiblemente en direcciones opuestas.
Si se inicia un fuego forestal:
-Mantenga la calma y actúe con sangre fría. Intente extinguir el fuego, si su distancia e intensidad lo permiten. Arroje agua sobre la base de las llamas y sus inmediaciones. Utilice una rama verde para golpear el combustible que arde o cúbralo con tierra.
-Tenga siempre prevista una salida, para no quedar cercado por las llamas.
-Si ha apagado el fuego, asegúrese de que ha quedado extinguido antes de abandonar la zona. Pueden quedar brasas ocultas que provocarían un incendio más tarde. Llame a los bomberos o a las Fuerzas de Seguridad, e infórmeles del lugar donde se produjo el incidente.
-Si la extinción no resulta fácil e inmediata, no pierda tiempo. Abandone la zona por el trayecto más seguro en función de la dirección y velocidad del viento. Diríjase al lugar más cercano desde donde pueda llamar a los bomberos.
Tenga siempre en cuenta que...
-El fuego tiende a subir mas rápido de lo que parece. No se sitúe en cotas altas del terreno ni en el sentido del viento. El viento determina la dirección y velocidad de avance del fuego. Considere estos factores antes de decidir el camino de salida.
-Las vaguadas actúan como chimeneas en caso de incendio. El calor y el humo pueden ser trampas mortales si queda atrapado en una vaguada.
-Si el frente del fuego le rodea impidiéndole escapar, métase (si es posible) dentro de un arroyo, piscina o balsa. O tiéndase en el suelo tras una gran roca o hueco del terreno y espere a que se queme la vegetación de su alrededor. No intente cruzar por una zona en llamas si no ve lo que hay tras ellas. Escape por zonas ya quemadas.
-Si queda atrapado en una casa rodeada por las llamas, cierre puertas y ventanas, tapando las rendijas con trapos humedecidos, y espere la llegada de ayuda. Retire los cortinajes.
-Si prenden las ropas de una persona, no le permita correr. Hágale rodar por el suelo o cúbralo con una manta, tierra...
Colabore en los trabajos de extinción
-El personal profesional y voluntario entrenado, organizado y asignado por las Administraciones públicas a la lucha contra incendios forestales controla rápidamente la gran mayoría de los fuegos. Sin embargo, cuando un frente es favorecido por vientos fuertes o por condiciones del monte o del clima, es imprescindible la colaboración de un gran número de personas.
-Si disfruta de buenas condiciones físicas, diríjase al Ayuntamiento o a los agentes de la autoridad para ofrecer su colaboración. Su ayuda puede ser fundamental para extinguir el incendio, pero sólo si se integra en una organización coordinada.
-Nunca se dirija a la zona incendiada. Es probable que estorbe en las operaciones y que corra el riesgo de quedar atrapado por el fuego.
-Si le autorizan a acudir a la zona incendiada, su ayuda sólo será eficaz si va equipado con calzado y ropas apropiados, herramientas para la extinción, ropa de abrigo para la noche, linterna y un silbato para emitir señales de auxilio o aviso.
-Si llega en su propio coche, aparque donde no se obstaculice el paso de los vehículos de emergencia y en el sentido de la salida, para poder escapar rápidamente si fuera necesario.
-Siga en todo momento las instrucciones de los profesionales de la extinción. Por seguridad personal y por efectividad, no cabe la intervención "por libre".
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