Todos los años, con la bajada de las temperaturas llega un inquilino incómodo y peligroso. El virus de la gripe, tan capaz de mutar y modificar su aspecto como de contagiar a millones de personas cada temporada, se instala entre nosotros con los primeros fríos y ataca por igual a niños, mayores y ancianos, aunque sus efectos se complican cuando la persona afectada pertenece a alguno de los grupos de riesgo: niños y ancianos -con sistemas inmunes poco desarrollados o débiles- o enfermos.
La gripe es la infección respiratoria que más comúnmente afecta a los seres humanos.
Es una enfermedad aguda muy contagiosa, con gran poder de difusión en la población y que da lugar a brotes epidémicos anuales y, en ocasiones, a pandemias. Se presenta cada año durante los meses fríos del invierno, pudiendo afectar a entre un 4 y un 20 por ciento de la población general.
Los cambios que experimenta el virus de la gripe hacen necesaria la vacunación anual. Generalmente es una enfermedad autolimitada, pero en ancianos y personas con alguna enfermedad crónica la gripe puede presentar complicaciones o, incluso, ser causa de muerte.
La medida preventiva más eficaz para prevenir la gripe y sus complicaciones es la vacunación. En Castilla y León, las campañas de vacunación anual se vienen realizando desde 1986.
Además se pueden adoptar medidas higiénicas sencillas para evitar su transmisión, como la protección al toser o estornudar y el lavado frecuente de manos.
En caso de padecer gripe se recomienda:
-Evitar contagiar a otras personas.
-No tomar antibióticos sin prescripción médica.
-Utilizar los servicios sanitarios de forma racional.
La incidencia de la gripe en Castilla y León durante la temporada 2004-2005 fue moderada, con una tasa global cercana al 3 por ciento, pero más intensa que en la temporada anterior, cuando fue inferior al 2 por ciento.
El pico epidémico se alcanzó en la semana 3, a mediados del mes de enero.
De los casos de gripe notificados a la Red de Médicos Centinelas de Castilla y León, causó baja laboral un 27 por ciento, lo que significa que una de cada cuatro personas que tuvo gripe causó baja laboral.
(*) Información y consejos ofrecidos por la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León.