El pasado 18 de abril se inició en San Marcelo una exposición con forma de tranvía que quiere presentarnos cual será el modelo de movilidad urbana de León.
Desde 2001, la Movilidad Sostenible es una prioridad para IU de León. Por sus efectos beneficiosos para la mejora de la calidad del aire y, como consecuencia, para la mejora de la calidad de vida de los vecinos y vecinas de León. Precisamente por eso, me duele que el equipo de Gobierno PSOE-UPL intente hacer pasar por un Plan de Movilidad Sostenible un documento aislado de su tronco original -debe aprobarse dentro de la Agenda Local 21- y cuyas prioridades son construir un tranvía e integrar la línea de FEVE, con el mismo patrón especulativo aplicado a la integración del tren convencional y el AVE.
En mi modesta opinión, el Ayuntamiento considera las medidas indispensables para cualquier plan de este tipo como un mero "daño colateral". En los Pliegos de Prescripciones Administrativas para la elaboración del Plan de Movilidad, adjudicado a la empresa británica Steer Davies Cleave, queda muy claro. Interesa la imagen del tranvía por la publicidad que se consigue, y la integración de la línea de vía estrecha por el movimiento urbanístico que provocará. Sin embargo -es evidente-, la integración de FEVE puede desarrollarse sin necesidad de planes de Movilidad; en todo caso, se ejecutará bajo el criterio general aprobado para toda la ciudad, y la necesidad del tranvía en su diseño actual es cuestionable.
Pero lo verdaderamente grave en todo esto es que con esta decisión, se hiere de muerte al documento de desarrollo social y económico más importante de cualquier ciudad, por detrás del PGOU: la Agenda Local 21, tan fundamental en el futuro de cualquier ciudad como el propio planeamiento urbanístico, que ha sido relegada al ostracismo y condenada a asumir las conclusiones cerradas de un trabajo paralelo y parcial. Ambos documentos -PGOU y Agenda- están interrelacionados, son complementarios, uno contrapeso del otro y, por ello, el Plan de Movilidad debe incorporarse al Plan de Acción de la Agenda 21 como una de sus partes fundamentales. Es más, el Plan de Movilidad, en cualquier ciudad con un equipo de Gobierno informado, parte de las conclusiones de la Agenda Local 21 y no viceversa, y se gestiona desde Medio Ambiente para preservarlo de los intereses del área de Urbanismo. En León, Urbanismo hace y deshace sin oposición, imponiendo su criterio.
El Ayuntamiento impone además a los redactores del plan un nuevo sistema de transporte público que conectará diversas zonas de la ciudad, obviando la necesaria reorganización del deficiente servicio de autobús. El carril-bici, reducido a una senda paralela a las líneas de tranvía, o los aparcamientos disuasorios pasan a ser elementos secundarios, que se perfilarán una vez se diseñe la operación urbanística de integración de la línea de FEVE, y el paso del nuevo transporte público. Por muy buen trabajo que realicen, los autores del Plan de Movilidad deben seguir los criterios políticos del equipo de Gobierno PSOE-UPL y estos 'aprioris' diseñan un modelo de movilidad falso, más ligado a la especulación urbanística que a la defensa de la calidad de vida de los vecinos y vecinas de León.
El proyecto estrella del plan e imagen del mismo: el tranvía, merece un análisis aparte. Analizando las seis líneas que se proponen en los planos conocidos hasta hoy, podemos concluir que no comunica eficazmente los barrios periféricos con el centro y viceversa, no parece mejorar el sistema de transporte público y tendrá otras consecuencias negativas que no se han valorado. ¿Alguien ha pensado lo que supone para algunas actividades llenar las calles de los cables y postes necesarios para construir el tranvía? Por esas calles pasan Pendones, las Procesiones de Semana Santa, las Carrozas de Carnaval, los Reyes Magos y fiestas de todo tipo. Pensemos que una de las líneas pasa por Ordoño II y rodea Santo Domingo, otra desciende por Alcalde Miguel Castaño y debe cruzar el Torío por el Puente Romano de Puente Castro, otra ocupará un carril de Suero de Quiñones... y así hasta seis líneas.
Por favor, que nadie piense que estoy en contra de la implantación del tranvía; tan sólo intento ser objetivo cuando dejo claro que la Movilidad Urbana Sostenible no se debe confundir con operaciones urbanísticas o colocar con calzador un tranvía caro cuando necesitamos reordenar el servicio de autobuses, apostar por el hidrógeno y la electricidad para la flota municipal, y las arcas locales no están para muchas alegrías.
Reitero: el carril bici, la implantación de Zonas 30, los aparcamientos disuasorios y las sendas mixtas o peatonales no pueden limitarse, como rezan los pliegos de condiciones elaborados por el equipo de Gobierno, a "complementar la transformación que supondrá la implantación del sistema tranviario de León y las integraciones ferroviarias de ALTA VELOCIDAD y FEVE en el sistema urbanístico". Actuaciones prioritarias, a pesar de haberse convertido en movimientos especulativos por culpa de la gestión de PP y PSOE, pero que nada tienen que ver con la movilidad en sí salvo si se desarrollan dentro de los criterios, ahora inexistentes, de la Agenda 21.
Me da mucha pena que un instrumento fundamental como la Agenda Local 21 quede en estas condiciones porque el equipo de Gobierno PSOE-UPL no quiere redactar un Plan de Movilidad Sostenible y utiliza su supuesta redacción para colarnos otro pelotazo urbanístico y un tranvía que técnicamente será muy difícil encajar en la ciudad de León. |