01-12-2007
La muerte este sábado del joven guardia civil Raúl Centeno Payón, de 24 años, a manos de miembros de la banda terrorista ETA en Francia cayó como un jarro de agua fría en la localidad leonesa de Grulleros, de donde es natural su padre, también agente de la Guardia Civil. La triste noticia era conocida por la mayor parte de los vecinos a primera hora de la tarde, cuando muchos de ellos reconocieron a la víctima en las imágenes ofrecidas en los informativos de las distintas cadenas de televisión.
El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, mostró su "dolor, solidaridad, afecto y cariño" a las víctimas y las familias del guardia civil asesinado y del herido en el atentado perpetrado por ETA en la localidad francesa de Capbreton. Ambos agentes tienen vínculos con la Comunidad, al proceder la familia de Raúl Centeno -el fallecido- de la provincia de León y la del herido, Fernando Trapero, de El Tiemblo (Ávila).
También el secretario general del Partido Popular en Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, condenó este "brutal atentado de los asesinos de ETA" que ha acabado con la vida de un guardia civil y ha herido gravemente a otro agente. Asimismo, ofreció el "apoyo, solidaridad y ánimo" de su partido a los familiares de ambos guardias civiles.
Por su parte, la ministra de Agricultura, Elena Espinosa, mostró la solidaridad del Gobierno con las víctimas del atentado y señaló que el Ejecutivo siempre estará "por la paz y contra la violencia". Espinosa, quien inauguró las obras de transformación del Canal del Porma, en Cubillos de los Oteros (León), acompañada por el secretario general del PSCL, Ángel Villalba, y por el delegado del Gobierno, Miguel Alejo, trasladó a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado la solidaridad del Gobierno de España por el atentado.
Tras mostrar su "rechazo absoluto" de la violencia, que en esta ocasión se dirigió contra dos guardias civiles que fueron tiroteados, la ministra de Agricultura señaló que el Gobierno de España "está a su lado".
El atentado se produjo poco después de las 9 de la mañana durante una operación conjunta de la Guardia Civil y las Fuerzas de Seguridad francesas cerca de la localidad de Bayona y se saldó con un agente de la Guardia Civil muerto y otro herido grave. Los agentes realizaban una operación de vigilancia "habitual" y de forma conjunta con la Gendarmería francesa cuando, tras un "encuentro fortuito" en la cafetería Les Ecureuilles -cercana a un centro comercial de la cadena francesa de hipermercados E. Leclerc-, los dos guardias civiles y tres presuntos terroristas se reconocieron mutuamente.
La conversación que mantenían los guardias civiles entre ellos y la interpelación de los supuestos etarras -al parecer, dos hombres y una mujer- pudo haber hecho concluir a éstos que los primeros eran miembros de las Fuerzas de Seguridad, según fuentes de la lucha antiterrorista.
Las cinco personas comenzaron a discutir y, posteriormente, los dos agentes salieron de la cafetería. Fue en ese momento, al dirigirse a su vehículo -con matrícula del Ministerio francés del Interior-, cuando fueron tiroteados por los supuestos etarras. Según el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, los autores materiales fueron los dos hombres.
Según fuentes de la investigación, Raúl Centeno Pallón recibió un tiro en la cabeza y murió en el acto, mientras que el otro agresor disparó prácticamente todo el cargador de su pistola contra el agente herido de gravedad, que fue hospitalizado en un centro de la región.