El 85 por ciento de las nuevas empresas españolas debe cesar su actividad o detener su expansión para sobrevivir y seguir operando de forma reducida por no dar "suficiente importancia" a la gestión integrada de sus negocios. Así lo afirma un estudio de la compañía de servicios jurídicos Letra2 que analiza el comportamiento de 1.000 sociedades de nueva creación durante los últimos tres años.
Como consecuencia de este proceso, de las más de tres millones de empresas que existen en España, el 90 por ciento no supera el millón de euros en la facturación y sólo el 20 por ciento cuenta con más de dos empleados en plantilla.
El cese de actividad o el frenado del plan de expansión, también conocido como 'crisis de crecimiento', se da entre los primeros 18 y 36 meses desde la creación de la empresa, con mayor frecuencia entre las empresas que alcanzan "rápidamente" las plantillas formadas por seis y ocho empleados, y entre aquellas compañías que superan, a corto plazo, los 600.000 euros de volumen de facturación.
El director general de Letra2, Daniel Muñoz, explica que en España "la mentalidad empresarial aún es muy escasa" porque de las 400.000 empresas que se crean anualmente en todo el país, sólo un 10 por ciento tiene un plan estratégico global a largo plazo.
El 90 por ciento de los nuevos empresarios centra su atención en captar clientes y otorga "muy poca importancia" a la gestión global e integrada de su sociedad, que consideran como un "aspecto secundario y piensan que ellos mismos están capacitados para afrontarla".
Además, la mayoría de las empresas contrata los servicios de gestorías "muy económicas", lo que supone una inversión "claramente insuficiente para solicitar una gestión integrada y estratégica".
Los síntomas de esta crisis se dan ante la sensación de desconocimiento de la evolución general de la empresa, la gestión de cobros descontrolada, el desconocimiento de la cantidad exacta de dinero que debe la compañía, la falta de previsión del pago trimestral del IVA y del IRPF, y la falta de información detallada de la compañía que el gestor no aporta.
Estos síntomas se agravan cuando, teniendo potencial para crecer, se hace una mala gestión de la empresa y también cuando se cometen fallos en la contabilidad, como contabilizar dos veces una factura.
Para evitar estas situaciones de peligro que generan 'crisis de crecimiento', el estudio de Letra2 aconseja asesorarse con el "mejor abogado", contratar una gestoría que ofrezca un servicio integrado contable, fiscal y jurídico, hacer estadísticas de la marcha de la sociedad y, por último, no firmar ningún contrato laboral, de arrendamiento o de cualquier otro tipo sin supervisión legal.
Además, recomienda no mantener relaciones mercantiles sin el correspondiente contrato y exigir las garantías de pago adecuadas, revisar mensualmente el balance de situación y la cuenta de pérdidas y ganancias, controlar mensualmente los costes laborales y el presupuesto anual. Finalmente, para tener bien controlada la compañía, el empresario debe tener reuniones periódicas con el gestor y el abogado.
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