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Predicar con el ejemplo
José A. Martín - Editor

Tantos llamamientos a la unidad entre las fuerzas políticas como se han hecho durante la celebración del Día de Castilla y León sólo reflejan una realidad evidente: que la región está más desunida que ninguna otra. No es sólo que haya diferencias legítimas entre partidos; es que castellanos y leoneses no se pueden ver entre sí, y tampoco entre los propios leoneses. Para ser una comunidad autónoma que presume tanto de su españolismo y que defiende con tanto ardor la unidad nacional, no estaría de más que los responsables políticos -estén en el poder o formen parte de la oposición- prediquen con el ejemplo.

Castilla y León afronta un proceso de reforma de su Estatuto de Autonomía del que depende en gran parte el futuro de la Comunidad, tal como hoy la entendemos. Desde luego, esa reforma debería contar con el máximo consenso posible, y si alguien queda fuera de ese acuerdo, al menos debería contar con su máximo respeto y su máxima responsabilidad. Pero esto obliga a todos; no sólo a los políticos sino también, y sobre todo, a los ciudadanos de esta región.

El proceso de reformas estatutarias emprendido en España no debe hacernos perder la orientación cuando se afronta la mejora del Estatuto de Autonomía de Castilla y León. Se trata de conseguir más competencias, de asegurar la autonomía financiera de la región y de definirse dentro de España. Y punto. Lo demás son añadidos interesados que algunos se empeñan en hacer pasar por necesidades vitales de esta tierra.

Tiene razón el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, al identificar unidad con fortaleza política. Y la tiene al pedir a castellanos y leoneses que crean en sus propias posibilidades. No hay peor enemigo que uno mismo y el problema de esta región es que casi nadie cree en ella tal como está planteada.

Sólo desde la unidad entre los partidos podrá Castilla y León exigir mejoras al Gobierno central y relacionarse con otras comunidades en condiciones de igualdad. Y esa unidad sólo será posible si los castellanos y leoneses creen en su propia tierra, si dejan de avergonzarse de pertenecer a esta región y si se esfuerzan en buscar puntos de unión en vez de grietas en el delicado matrimonio entre el viejo reino de León y el no menos antiguo reino de Castilla.

El mundo moderno es una gran ilusión. Las murallas de Ávila o el acueducto de Segovia han sobrevivido en condiciones aceptables al paso de muchos siglos. Nuestros edificios actuales, sin embargo, apenas soportan con garantías cincuenta años. Y eso que están construidos con técnicas actuales y materiales modernos, y calculados con recientes fórmulas matemáticas sobre resistencia y estabilidad. ¿Somos, por tanto, una sociedad más avanzada que nuestros antecesores?

Esta misma pregunta se puede hacer en relación con la política. Hace siglos que Castilla y León se unieron para formar España y en ese proceso, ambas perdieron parte de sus prerrogativas. Nadie pretendió nunca que castellanos y leoneses olviden sus orígenes ni que renuncien a ellos, pero aceptaron integrarse en un proyecto común que ha llegado hasta nuestros días. Por eso no es de recibo que los leoneses se auto-excluyan de una comunidad a la que, hoy por hoy, pertenecen. Por mucha razón que tenga el concejal y principal dirigente del nuevo Partido Autonomista Leonés, José María Rodríguez de Francisco, cuando afirma que León nada tiene que ver con los sucesos de Villalar y la represión a los comuneros, no es justificable que ni su nueva formación, ni la UPL -que, por cierto, se justifica por la celebración de su congreso- ni ningún alcalde de la provincia hayan participado en la fiesta regional.

La responsabilidad política se demuestra no sólo con el acta de concejal o de diputado sino, sobre todo, con la seriedad en la acción individual y colectiva. Y, hoy por hoy, León forma parte de esta comunidad y tiene el derecho y la obligación de participar en el reconocimiento de nuestra realidad regional, gracias a la cual hoy es posible que algunos sueñen con un futuro distinto y más descentralizado.

jamartin@leondigital.com.es


 

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