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La punta del iceberg
José A. Martín - Editor

Diecinueve horas de debate parlamentario sobre el Estado de la Nación -el primero de José Luis Rodríguez Zapatero como presidente del Gobierno- han servido para demostrar la existencia de un nuevo escenario político en España. La ruptura de Pacto contra el Terrorismo, constatada por el propio Rodríguez Zapatero con un elocuente: "salvo el inmenso dolor por las víctimas del terrorismo, ya no queda nada más que nos una", en alusión al Partido Popular; y confirmada después por los nacionalistas catalanes y canarios, que acusan a los dos grandes partidos de utilizar el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo para su beneficio particular, es sólo la punta de un iceberg que esconde bajo las aguas importantes riesgos para el país.

En su primera intervención en el debate, el presidente del Gobierno hizo un exhaustivo repaso del trabajo realizado por su Gabinete durante un año. Rodríguez Zapatero no ha sido nunca un orador brillante, pero en esta ocasión estuvo correcto e, incluso, convincente en algunos momentos. En otros, el presidente del Gobierno llegó a confundir la tribuna de oradores de la Cámara Baja con el púlpito de un mitin electoral. Abusó de sus críticas al PP y pareció olvidar que el propósito del Debate sobre el Estado de la Nación es examinar el trabajo del Gobierno, no la labor de la oposición. Y es en el balance de este año de legislatura donde el Gobierno proyecta más sombras.

Hay que reconocer al Ejecutivo sus esfuerzos por recomponer las relaciones de España con Estados Unidos, país del que nos había alejado su decisión de retirar las tropas españolas de Irak. Hay que admitir igualmente que en los últimos meses ha despertado esperanzas de progreso en León, que no es la única provincia española deprimida -ni siquiera la más deprimida- pero necesitaba una inyección de moral para afrontar el futuro inmediato.

Son gestos que valen si se acompañan de decisiones prácticas. Y como recordó al presidente del Gobierno un portavoz de la oposición, Rodríguez Zapatero es político de grandes gestos y de escasas realidades. Exageraba el portavoz, aunque al Gobierno socialista se le puede achacar sin sonrojo que en apenas doce meses ha deshecho la unidad política contra el terrorismo, ha sembrado el temor por el futuro político de España y ha dado una imagen de debilidad que en poco beneficia a la buena marcha del país. Difícilmente un Gobierno que aparece ante la sociedad como preso de las minorías puede generar confianza en los electores, más dados a analizar la marcha de sus economías y el nivel de sus libertades que los discursos. Y da igual que esa dependencia sea real o sólo una impresión, las ventajas de las minorías suelen ser entendidas como agravios y éstos se convierten en un arma de doble filo cuando llegan las elecciones.

La ruptura de la unidad contra el terrorismo es grave porque supone una victoria de los violentos. Es por tanto un error que ni PSOE ni PP hagan esfuerzos para acercar sus posturas. El inmovilismo que han demostrado ambas formaciones -inmovilismo, por más que se dejen las puertas abiertas para el regreso del hijo pródigo- se transforma en incertidumbre sobre el futuro, y un país no puede avanzar entre tinieblas. Haría mejor el Gobierno, precisamente por lo que es y representa, en escuchar las voces discordantes con su política, aceptar las propuestas que supongan beneficios para la sociedad y buscar aproximaciones en lugar de enfrentamientos. Ningún Gobierno tiene toda la razón y ninguna oposición está absolutamente equivocada, y el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero se ha caracterizado este último año por imponer su voluntad -por cierto, ni una referencia en su discurso a los contenciosos con Castilla y León- en cuestiones tan sensibles como el Archivo de la Guerra Civil en Salamanca, la financiación sanitaria o el modelo autonómico.

El Debate sobre el Estado de la Nación de este año termina con un aprobado 'por los pelos' para el Gobierno. El talante, por lo que parece, no basta para unir a un país que, como en el caso de España, se enfrenta a múltiples amenazas.

jamartin@leondigital.com.es


 
 
 
 

 

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