Ponferrada (León).- Juan Ferri
07-09-2008
Justo empate entre la Ponferradina y el Real Unión de Irún en un partido con sabor a pastel excesivamente dulzón. Tuya, mía, toma, trae, toque, toque... La Deportiva Ponferradina no dio muestras de ser un equipo que pueda -si sigue así- aspirar al ascenso. Inoperante, inofensiva, sin tirar a puerta, sin remate -¿en este equipo quién tira a puerta?-. Un equipo, el berciano, con muy buena técnica individual pero que, en esta ocasión, se dedicó, voluntaria o involuntariamente, a por momentos jugar un partido de fútbito.
FICHA DEL PARTIDO |
Ponferradina, 0 - Real Unión, 0
Ponferrada. Estadio de El Toralín. 19.00 horas del domingo 7 de septiembre de 2008. Entrada: buena entrada, pero no para tirar cohetes, aunque sean fiestas. Terreno de juego: bien. Temperatura: agradable en general pero, a ratos, algo de calor y viento.
ALINEACIONES
Ponferradina: Rubio, Aitor, Povedano, Nacho, Alcaide, David de Paula, Dani Borreguero, Portilla, Ernesto (Rubén Vega, min. 63), Valle e Irurzun (Fran, min. 69).
Real Unión de Irún: Eduard, Larraínzar, Iglesias, Berruet, Gurrutxaga, Sergio Francisco (Villar, min. 75), Eneko Romo (Asier Salcedo, min. 58), Beobide, Abasolo, Juan Domínguez y Goikoetxea (Gabarain, min. 69).
ÁRBITRO
Javier Iglesias Villanueva. Bien.
GOLES
No hubo.
TARJETAS
Al Real Unión de Irún: amarillas a Iglesias (min. 26) y Eneko Romo (min. 54).
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Ni un pase -dos o tres, mejor dicho- en profundidad, el balón siempre al pie. Rechaces en defensa que dejaban el esférico a expensas de que cualquier jugador visitante enchufara un buen remate e hiciera gol -que también éstos estuvieron finos-.
Se mostró esta tarde de domingo ante el Real Unión de Irún la Deportiva Ponferradina como un equipo amable, de toque, sin verticalidad, sin disparos con mala leche a puerta -a ver si va a ser que queremos entrar con el balón en el pie a la meta contraria-, falto en todo momento de mala "lo que se da en misa", con unas concesiones en defensa que sólo la ineficacia del rival hizo que no se encajara ningún gol. Por allí, por el área deportivista se paseaba -así, literalmente- con cierta frecuencia el delantero visitante Abasolo -gran jugador- que, ante tantos huecos y tantas facilidades, a veces se quedaba sorprendido y no sabía qué hacer con el esférico -¡finos de narices en remate a puerta también éstos del Irún!-.
Ocasiones: minuto tres del partido. El jugador visitante Goikoetxea se queda solo ante Rubio, mira al linier en carrera para ver si es fuera de juego y cuando ve que la jugada es legal, de tan fácil que lo tenía, tira el balón fuera de la meta local.
La primera llegada con peligro de la Deportiva fue en el minuto 13: un remate de cabeza de Irurzun que salió fuera por poco. Minuto 18: jugada trenzada, iniciada por Ernesto, que pasa a Irurzun, quien a su vez centra a David de Paula para que, solo ante el meta visitante, disparé y falle por un pelo la más clara ocasión deportivista de todo el partido.
Le falta a la Deportiva Ponferradina cierta suciedad en el juego, ser desagradable con el rival, molestarlo, intimidarlo un poco. Le falta veneno, verticalidad y remate en su, a veces, merengoso juego.
Sí, la entrega se da por supuesta... ¡faltaría más! Pero ¿qué?, ¿cómo?, ¿para qué?, ¿de qué manera? Desde luego, así este equipo no pasa de mitad de la tabla.
Se pidió a voz en grito, con las venas del cuello hinchadas en algún aficionado, un penalti a Fran en el minto 73. Ese penalti posible no lo ve ni el más listo de la clase, aunque se lo repitan en tres dimensiones en una pantalla de plasma de un televisor gigante más de mil veces.
Un punto para cada uno y a esperar el próximo domingo en El Toralín, de nuevo, al Real Celta de Vigo B.
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